El ruido es uno de los problemas más desesperantes en el hogar. Ya sean voces, televisión o muebles arrastrándose, existe una solución que puedes aplicar tú mismo sin necesidad de levantar tabiques de ladrillo.
La estrategia: Masa + Muelle + Masa
Para frenar el sonido, necesitamos alternar materiales pesados con materiales elásticos que absorban la vibración.
Materiales necesarios
- Láminas acústicas de alta densidad: Aportan la "masa" necesaria para frenar la onda sonora.
- Placas de yeso laminado (Pladur): Proporcionan el acabado final y masa extra.
- Adhesivo específico: Para fijar las capas sin crear puentes acústicos.
Paso a paso para un aislamiento de éxito
- Limpiar la pared: Elimina restos de pintura desconchada o polvo.
- Pegar la lámina acústica: Aplica el adhesivo y pega la lámina directamente sobre la pared original. Asegúrate de que no queden burbujas.
- Instalar el Pladur: Pega las placas de yeso sobre la lámina.
Truco de experto: Si usas tornillos, asegúrate de que sean específicos para acústica,
ya que los normales pueden transmitir la vibración (puente acústico).
El paso más olvidado: Sellado perimetral
Aplica una masilla elástica en la unión entre la nueva pared y el suelo/techo. Si hay una rendija, el sonido pasará por ahí como el aire por debajo de una puerta.